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1.

Este cuadro retrata, con técnica sumaria y fuertes contrastes cromáticos, la represalia de los franceses, que fusilaron a todos los Sospechosos de haber participado en la sublevación.
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2.

El eje central está constituido por el hombre arrodillado, cuya camisa blanca y los brazos en cruz representan la inocencia del pueblo español.
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3.

El grupo desordenado de españoles expresando sentimientos de rabia o miedo contrasta con el pelotón (se nota como el autor no ha querido dibujar las caras de los soldados), cuya posición delata una rigidez militar privada de cualquier sentimiento.
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4.

Los cuerpos de los muertos, junto a los vivos que esperan su destino, demuestran que la injusticia siempre ha existido y siempre existirá.
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5.

La presencia del sacerdote indica la impotencia de la fe ante eventos tan dramáticos.
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6.

Los elementos ambientales más importantes son la ciudad de Madrid, terreno de la sublevación, retratada al fondo, y la linterna, que aporta luminosidad en la noche oscura.
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La obra

La tragedia de la invasión napoleónica (1808) tiene una gran repercusión en Goya y en muchos intelectuales ilustrados.
La Guerra de la Independencia infunde en el pueblo español un espíritu de unidad y heroísmo ante el invasor. En 1814 Goya pinta dos cuadros que ilustran el levantamiento de los españoles: El dos de mayo de 1808 en Madrid (o La carga de los mamelucos), en el que los sublevados atacan a los mercenarios del ejército francés, y El tres de mayo de 1808 en Madrid.

Francisco de Goya,El tres de mayo de 1808 en Madrid o Los fusilamientos del 3 de mayo,
1814 (Museo Nacional del Prado, Madrid)

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